Carolina Villafruela

Textos

¿Puedes ver un sonido?

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Mi madre solía más bien esconder los regalos (dibujos, recortes, etc) que traía a casa. Eran tan horribles que resultaba imposible que encajaran en algún sitio. Recuerdo un trabajo plástico del colegio. Fui la única en presentar un collage con lentejas, algodón y papel de plata. La figura resultante era una mano con dos alas (pero eso sólo lo sabía yo). Una mano-pájaro. Conclusión: a nadie le gustó. Todo esto viene a mi memória porque usé los mismos colores que he plasmado en esta fotografía. Otra vez, una mano-pájaro.

Modelo Laura López.

“Poseía un ocho  y un dos.

En vez de restarlo decidió sumarlo para que el cómputo coincidiera en diez.  Era la primera vez que señalaba así una nota. La remarcó hasta tres veces, luego el rotulador cayó rodando por la mesa hasta el suelo. No le prestó el más mínimo interés. Fijó sus ojos sobre el papel. Era la primera vez que sentía un golpe en el estómago, que empezaba a ser feliz en su trabajo.”

Está sonando una canción .

Carolina Villafruela .Madrid. Mono y Bea. 2010

Carolina Villafruela .

Hace unos días en este mismo sitio publiqué un breve escrito que Ismael leyó.

Escuchar: “El Mundo”: Musicalizado y voz por Ismael Inarejos:

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http://www.myspace.com/ismaelpolaroid

Escrito por Carolina Villafruela.
Ver en mi flickr fotos similares.

Carolina Villafruela .Me gustan las personas estúpidas porque son sencillas. Porque cuando hablas con ellas te das cuenta que hay gente menos capacitada para reaccionar. Gente que verdaderamente no sirve para el oficio. Que no son aptos para disfrutar de lo que nos están dando. Seres a los que les preguntas qué te gusta y gustan de tantas cosas que jamás se quedarían con una sola. Me gustan también los que cierran sus bocas como si contuvieran la respiración. Se ponen de color verde sobre las mesas repletas de comida dando un toque de distinción para cualquier familia. Vomitan de color verde y algo viscoso les aflora por el culo después del baño. No huelen mal porque conviven con su propio sudor eternamente. Se fumigan con su hedor a cada hora evitando así un contagio masivo.

Jamás servirán para nada. Lo sé. No podrán disfrutar de su trabajo, ni comprender bien a sus amigos. Poco a poco se irán quedando solos, con la boca abierta. Sin amor porque se aman tanto, se complacen tanto, se lastiman tanto, que olvidaron si en algún momento de su vida estuvieron solos. Muy solos. No sabrán si fueron traicionados puesto que son incapaces de discernir su propia realidad. Les costará expresarse porque su cabeza anormal difunde varias ideas al mismo tiempo. No pasa nada, no temas si algún día uno de ellos te abraza. Están buscando una almohada porque no saben conciliar el sueño. Quizá terminarán dibujando, musicalizando, fotografiando o clasificando sus pesadillas. Eso no lo sé pero es importante que termine en ando porque esta finalidad en las palabras la interpretarán como un paso más en su interminable carrera. Entonces antes de expulsar la frase musitarán “ando” con el fin de comunicarse, otros quedarán tirados en un callejón con el maldito frío que ha hecho esta noche.

Buenas noches al resto,

la mitad se quedará pensando.

Carolina Villafruela .

El mundo se ha convertido en un lugar menos seguro

pero más bello.

Ya no hay rescates,

ni infinitos en los cristales del coche.

Los poetas enfadados entorpecen el tráfico

con sus panfletos

por toda la red.

Son muy pesados. Unos cansinos.

Se han empecinado en decirnos que es de noche

cuando se apaga la tele

y que es de día cuando

suena el despertador del móvil. Te dicen:

Cierra los ojos y verás las estrellas

Y tú los cierras

y ahí fuera no está sucediendo nada. Los abres y tras el parabrisas un par de borrachos dando tumbos por Lavapiés.

Locos genios

derramando cervezas sobre la mesa,

fumando sus cigarros baratos

y eructando canciones sin rima

y todo porque el mundo es un lugar más insensatamente bello.



Oscurecer hasta manchar. Ausentarse. Irse a la otra punta. Cerrar los ojos. No querer ver. Desubicarse. Partirlo y soltarlo.

Vaciar el frasco. Decir adios. Adíos. En paz con las manos. Decir Adiós. Con Dios. Abrir los ojos.

Carolina Villafruela .

Why Can’t I Be Free

Hoy he pasado la mañana en casa editando una animación. Me he saltado una clase por el bien de mi salud y de algún proyecto de vida. Voy despacio porque mi mac procesa lento Premier. De vez en cuando examinaba “con lupa” a mis compañeros de clase. Los tengo en una carpeta del escritorio. Les debo muchas fotos, un día de estos las traigo todas…

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Aprovechando la ocasión dejé la tele de fondo. Sabía que iban a emitir el anuncio de Buyvip. Necesitaba ver aquello. Después de un par de horas giré la gran cabeza y allí estaba mi voz, con una bellísima modelo en una casa de lujo. Mi voz en un anuncio por  televisión. Rápidamente escribí un mail a un ángel. Orgullosa y nerviosa al mismo tiempo. Creo que ha quedado sencillamente bien. Ya se había cumplido. Me gustaba el resultado.

Un día de estos tengo vacaciones para mí.  Y poco más…

Desde tiempos en los que aún soplaba velas no recuerdo haberlo pasado tan bien con la plastilina. Os presento mis tres personajes. Los he creado sobre la marcha.La idea inicial era la galleta María, la Oreo y la príncipe, pero la cambié por una rosquilla con problemas para engordar. Los animaré para un trabajo práctico de cámara. Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela . Nunca es tarde para jugar.

Me enfado, pierdo los papeles. No respondo cuando me preguntan. Madrugo y trasnocho. Contesto. Mal carácter. Muy mala ostia. Estoy completamente tensa. Creo que por amor al arte. No entiendo mi comportamiento. Creo. En definitiva nunca hay nada cierto. Confío, confío en mí mientras veo como llueve en Madrid. 

Carolina Villafruela .

Carolina Villafruela .

Supe que nuestros ojos son la parte más importante de nuestro cuerpo. Pude hablar con ellos y ver con claridad ya que dejan al descubierto el cerebro de la otra persona. Con ellos podemos  interpretar la realidad y hacer frente al engaño. Con ellos podemos llorar de alegría o pena. Me gustaría saber por qué esa demostración tan evidente se cuela en nosotros en las despedidas o en los encuentros. Debería ser un acto voluntario llorar en silencio o reír en la intimidad. Cada día reflexiono si es lícito habitar en un mundo involuntario en cada acto. Tenemos lo que nos hacen creer. Lo que vemos es el reflejo. Poco a poco admití mi condición y hasta asimilé que éste jodido lugar intentaría hacerme cambiar de sueño.  Descubrí además que jamás volvería a tener alma porque poseo dos enormes ojos. Porque nací con ellos.

Yo en una práctica de cámara. Madrid 2009. Foto tomada por Sara .

NOS QUEDAN LAS IDEAS Y LA FORMA DE CONTARLAS…

Con lo que he ganado con los vídeos para el programa de la 2 he podido hacer un regalo importante. Luego he comenzado con el curso de Operadora de  Cámara y me han contrataron en la Financiera por las tardes. La oficina es un coñazo. Hoy en día, por culpa de la crisis nos exigen ser más moderados. Yo me río de la malas formas, de lo convencional y sigo aspirando a poder transmitir ideas:

Tomas Falsas-Videoblogger

Éste empleo parcial me ha permitido ahorrar para una reflex. Además puedo seguir pagando el piso y estudiando. Aprendo, conozco, asumo y sigo sumando experiencia en los dos planos de mi vida. El contacto con lo audiovisual ha sido y está siendo muy positivo. Es mi gran asignatura pendiente a día de hoy. Las clases son intensas porque amo el curso y me siento llena. Me gusta demasiado. El profesor es increíble y nos relata anécdotas que me dejan muda. Mientras tanto, en mi mente las ideas fluyen, los sueños se van intensificando. Tengo varios proyectos que espero poder realizar con mis nuevos conocimientos. Ojalá que las horas también fueran igual de rápido en el trabajo. Ojalá que el mundo se liberara y esclavizara a las máquinas, a los relójes. Maldigo mi poco tiempo y doy gracias por seguir viendo como avanza. Por tener la grandísima suerte de adquirir conocimientos relacionados con la comunicación teniendo tantas responsabilidades. Por todo lo que estoy aprendiendo. Por quienes han confiado abriendo los ojos un poco más allá.

Estoy feliz porque Malevolia me encontró y me ayudó a transmitir ideas. Malevolia, ese álter ego, niña inocente, incomprendida e inquieta sigue presente de alguna forma con ocurrencias cómicas, siempre desenfadadas y breves. Sin ella desaparecería la fantasía, así que la sigo dejando hueco para que se exprese. En definitiva fue ella quien firmó un contrato y la que asombrada divisó los monumentales platós de Barcelona…

Mi tiempo se evapora rápido pero permite caprichos para reflexionar. Visito la azotea algún Domingo. Lo hago por divisar el sur de Madrid. Quiero creer que un poco más lejos estará el mar. Me he resistido a despedir el verano imaginando un futuro al lado de la persona que amo. Falta una semana para Septiembre y creo que dentro de poco se ordenarán yo, el mar y el color azul…

Carolina Villafruela .

Creo en mi amor por la vida y por mi actual pareja. Estoy a punto de descubrir el gran significado que hace un año perdí en Argentina. Aunque no puedo negar que echo en falta a mi padre. Él me abandonó. Ya no le culpo. Ya no me importa tanto. Ahora disfruto sin a penas pensar. Lo mejor de esta época es el acompañamiento silencioso. Eso y  la estrategia para disimular que aún sigo siendo niña. Estoy rodeada de bellas personas. Se podría decir que estoy bien, que sigo creciendo…

Carolina Villafruela .

Merece la pena. Tengo un año plagado de sorpresas y buenos entendimientos. Ha llegado mi momento. Me siento creativa y autosuficiente. El tiempo que me queda lo dedico para colaboraciones con proyectos radiofónicos o en su defecto me inicio en el apasionante mundo de la fotografía. Estoy haciendo lo que me apetece. Lo que más me motiva. Sin presiones. Tienes que probarlo. Es la mejor filosofía. No dejes que decidan por ti. No creas todo lo que te dicen. Piensa antes de actuar y siente lo que haces. Aprende a diferenciar o de lo contrario perderás la cabeza

Carolina Villafruela .

 ”Cuando la noche se haga día”.

Me había apropiado de sus palabras. Las había hecho tan mías para el certamen que terminé creyéndolas. No creo que vengas, lo sé.  Por eso pensé que la razón había sido él. Las fotografías una excusa para narrar algo pendiente. Fueron sus palabras. Lo sé.

Sé que no vendrás.  

Carolina Villafruela .

 


Ahora él está delante mía, ensimismado con uno de esos juegos por ordenador. Yo delante, con mi portátil inaugurando lo que he definido como una etapa de madurez y sensibilidad sentimental. Tanto en el plano amoroso, como en mi reducido círculo de amistades.

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