
El mundo se ha convertido en un lugar menos seguro
pero más bello.
Ya no hay rescates,
ni infinitos en los cristales del coche.
Los poetas enfadados entorpecen el tráfico
con sus panfletos
por toda la red.
Son muy pesados. Unos cansinos.
Se han empecinado en decirnos que es de noche
cuando se apaga la tele
y que es de día cuando
suena el despertador del móvil. Te dicen:
“Cierra los ojos y verás las estrellas“
Y tú los cierras
y ahí fuera no está sucediendo nada. Los abres y tras el parabrisas un par de borrachos dando tumbos por Lavapiés.
Locos genios
derramando cervezas sobre la mesa,
fumando sus cigarros baratos
y eructando canciones sin rima
y todo porque el mundo es un lugar más insensatamente bello.
