Creo en mi amor por la vida y por mi actual pareja. Estoy a punto de descubrir el gran significado que hace un año perdí en Argentina. Aunque no puedo negar que echo en falta a mi padre. Él me abandonó. Ya no le culpo. Ya no me importa tanto. Ahora disfruto sin a penas pensar. Lo mejor de esta época es el acompañamiento silencioso. Eso y la estrategia para disimular que aún sigo siendo niña. Estoy rodeada de bellas personas. Se podría decir que estoy bien, que sigo creciendo…

